GunBuster: La ópera prima de Hideaki Anno

Cuando la animación japonesa conquistó el panorama audiovisual de nuestra infancia y adolescencia varias obras quedaron incrustadas en el centro de nuestro recuerdo. Incluso quienes no nos consideramos otakus como tales pasamos a tener como referentes esenciales ciertas producciones de anime,  y para quien firma estas líneas, Neon Genesis Evangelion es una de ellas. El próximo 13 de agosto se estrenará en Amazon Prime Video Evangelion 3.0+1.0 Thrice Upon A Time, la cuarta y última entrega de la reimaginación de la mítica serie, y quizás eso nos ha hecho fijarnos de nuevo en la obra de sus creadores. Pero hoy no hablaremos de la historia de Shinji, el NERV, los EVAs o los misteriosos Ángeles (o Apóstoles, según tuvieran el día los traductores).

Más bien, el referente de Evangelion nos ha llevado a conocer la primera obra comercial de su creador, Hideaki Anno. Se trata de GunBuster, una serie de 6 capítulos estrenada en 1988 en formato OVA (1), donde se nos cuenta la historia de la lucha de la humanidad (liderada por Japón, por supuesto) contra los llamados monstruos del espacio, una raza de alienígenas insectoides de tamaños descomunales empeñados en aniquilarla por razones desconocidos. En este contexto GunBuster sigue las andanzas de Noriko Takaya, una aspirante a piloto de mecha que tendrá un papel central en la lucha contra los monstruos del espacio, junto a sus compañeros de armas y superiores.

Ver GunBuster ha resultado interesante por diversas razones. En primer lugar, por ser una historia de mechas, los clásicos robots gigantes que han devenido en un género narrativo en sí mismos, bastante poco convencional. Se podría resumir en que en 6 episodios de menos de 30 minutos la trama evoluciona de Top Gun (la película de Tony Scott protagonizada por Tom Cruise) a La Guerra Interminable (posiblemente la novela más conocida de Joe Haldeman). La serie empieza como un anime de carácter deportivo (solo que pilotando mechas en vez de jugando al fútbol o el baloncesto), en que la protagonista resultará ser una cadete poco talentosa pero muy motivada, y donde conocerá a sus compañeras y rivales, para cambiar rápidamente de tono y convertirse en una historia bélica seria donde no faltan los horrores de la guerra, y concluir en un conflicto de escala literalmente galáctica, con un meritorio uso dramático de los efectos que puede causar la dilatación temporal causada por el viaje a velocidades cercanas a la de la luz.

Tampoco es una historia conseguida del todo, más bien un diamante en bruto poseedor del interés añadido de permitirnos ver los primeros pasos del creador de Evangelion. Por un lado, podríamos decir que hay una cierta sobredosis de ideas concentrada en tan solo 6 capítulos, y que posiblemente se hubiera podido pulir bastante más. Por otro, en GunBuster ya vemos algunos elementos de contenido, aspectos estilísticos, y motivos visuales en una versión primeriza de lo que luego Anno desarrollaría en su historia de mechas más conocida y de mayor impacto. Hay un estilo propio, esa combinación de una historia original, una estética particular, y un worldbuilding trabajado, que captura al espectador, por mejorable que sea.

El GunBuster, listo para poner a los monstruos del espacio en cintura

Por otro lado, nos ha llamado la atención que todos los pilotos de mecha protagonistas son de sexo femenino, siendo reservados los papeles masculinos para personajes secundarios. Esto era algo muy poco usual en una producción de finales de los 80, y más siendo los mechas un género habitualmente muy masculinizado (recuerden los elencos protagonistas de las obras como Gundam, Macross, y similares). Por un lado se puede considerar avanzado y meritorio, aunque por otro algunas escenas de baño y pechos al aire bastante gratuitos nos pueden llevar a pensar más bien en fanservice puro y simple. O las dos cosas a la vez, por contradictorio que sea.

Destacaremos también que los antagonistas son curiosamente originales en su simpleza: monstruos del espacio, de dimensiones y número colosales, con una extrañísima biología que les lleva a poner sus huevos dentro de estrellas (si, lo han leído bien). Su naturaleza intrínseca es tan alejada de la humanidad que toda comunicación resulta imposible, y sus motivaciones reales nunca llegan a ser conocidas, únicamente especuladas por los protagonistas.

Los monstruos del espacio

En resumen, quizás GunBuster no se puede considerar un gran anime, pero tiene un encanto particular difícil de clasificar, y muestra como su creador ya apuntaba maneras y estaba destinado a dejar huella. Además, resulta muy «asequible» de ver, al ser solo 6 episodios, lo cual se aprecia si uno quiere adentrarse en esta peculiar ópera prima. Es una obra sin duda recomendable para los incondicionales de Evangelion, aunque quien busque puro entretenimiento palomitero posiblemente saldrá decepcionado. Dicho esto, da gusto ver ciencia ficción original en anime, que cuesta más de lo que parece.

(1)

Es interesante recordar que el formato OVA (Original video animation), destinado a comercializarse directamente en VHS, y luego en DVD, BlueRay, etc., y sin estrenar en televisión o salas de cine, permitía una mayor libertad creativa a los autores.

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